El “Cerro de la Campana”

El Cerro de la Campana en Tlacojalpan es un lugar mítico, de gran respeto entre los pobladores, quienes en muchos casos afirman que en ese espacio ocurren cosas sobrenaturales, sobre esto el Sr. Daniel González Quirino, oriundo de San Marcos, Tlacojalpan, cuenta que ahí se aparece el “amigo”, palabra con la que hace alusión al diablo, cuyo nombre nunca menciona. A pesar de ello don Daniel compartió algunas de las historias o más bien verdades, que como dice vivió en carne propia en el temido “Cerro de la Campana”.

LA EXCAVACIÓN

Cuenta el Señor Daniel González, que un día llegó su amigo Pedro Caldela acompañado de su hijo Mauro con la finalidad de comprar unas bestias en el pueblo; él le comentó que había encontrado en un lugar cerca de su casa, algunas piezas y vestigios arqueológicos, a don Pedro le interesó y pidió que lo llevarán al lugar, estando ahí dijo que él conocía un juego para descubrir lo que hay enterrado, así fue como se pusieron de acuerdo para regresar a realizar una excavación, incluso quedaron en llevar una “patuda”, para tomarse unos tragos y darse más valor.

Llegó el día indicado, don Pedro llegó acompañado de su hijo, su hermano y dos personas que conocían de magia y quienes llevaban cargando dos libros gruesos.

Alrededor de las 11 de la noche, se dirigieron al punto donde iniciarían los trabajos, había una tranquilidad inmensa, los palmares que rodeaban el cerro le impregnaban un ambiente de misterio. Cuando empezaron a escuchar se oía que de los palmares caían hojas largas de lado y lado; para tranquilizar el miedo empezaron a tomarse unos tragos de alcohol.

Después de cavar dos metros de profundidad, don Daniel desesperado le reclamó a su amigo el porque lo había llevado a ese lugar, a lo que éste respondió -¡Mira tú aguántate tantito, ahorita vamos a encontrar lo que queremos!-, en ese momento se escuchó una voz tétrica que dijo –ahí está lo que quieren-, sorprendido y lleno de miedo, el hijo de don Pedro le preguntó -¿nos lo vas a dar?- y la voz le respondió –sí, es de ustedes-, -¿A qué profundidad está?- le volvieron a preguntar, y la voz les respondió nuevamente – a ½ metro más, agarren todo lo que encuentren, pero la condición para ello será que el más temeroso de ustedes, se quede conmigo- los integrantes del grupo se miraron unos a otros, mientras una expresión de don Pedro rompió el silencio –pa´ mí que yo soy el más miedoso, mejor tapemos el hoyo y vámonos todos-, y así lo hicieron, para posteriormente salir corriendo entre tumbos, un poco por lo accidentado del terreno y el miedo y otro por las copas que llevaban encima.

EL NIÑO PERDIDO DE JOSÉ MARTÍNEZ

En el “mero” paso del “Cerro de la Campana”, José Martínez Mendiola, aprovechaba un día soleado, para bañarse con dos de sus hijos; después de “estropajearlos” les dijo que no se movieran, que iba a bañar a la bestia mientras ellos se enjuagaban; pasado un instante José volteó para ver si los niños no estaban haciendo travesuras, y grande fue su sorpresa al ver que sólo estaba uno de ellos, como loco empezó a gritar su nombre, sin escuchar respuesta, preguntó a su otro hijo que había pasado con su hermano, pero éste no supo darle explicación alguna. Por muchas semanas grupos de hombres se organizaron para buscar al pequeño, sin embargo, éste nunca apareció.

Información Actualizada al 08 de Junio del 2016.
Responsable de la información I.I. Miguel López Parrazal
Administrador de la Página Oficial del municipio de Tlacojalpan
 
Referencias:
Revista No. 6 Editada y publicada por la Coordinación Estatal
de Juntas de Mejoras, dependiente de la Secretaría de Gobierno
del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, sin fines de lucro,
que promociona las tradiciones, costumbres, belleza natural y
aspectos destacados de los Municipios que integran el estado de
Veracruz. Tiraje: 1,000 ejemplares.